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viernes, 19 de junio de 2009

Girando por San Benito



En Timotes se cree profundamente en San Benito y durante todo el año se preparan para pagar sus promesas el 29 de diciembre, con una celebración que engrandece al pueblo que es visitado por incontables cantidades de personas.
Una de las manifestaciones más llamativas en Mérida tiene lugar en Timotes el 29 de diciembre, empezando alrededor de las nueve de la mañana, frente a su impresionante iglesia. Es una tradición que se ha conservado intacta a través de los años, y que tiene su origen en los páramos, cuando los habitantes de la zona en la época de la colonización se encontraban en guerra pues no querían ser dominados por los españoles, entre luchas los hombres se enfrentaban pero un día siendo poco el ejército de hombres y estando cansados no se dejaron abatir al invocar a San Benito, que bajó en una nube estruendosa de pólvora a infundirle valor a los hombres y espantar a los adversarios.


EL BAILE COMO OFRENDA


Desde ese entonces se le rinde culto al santo, pero la celebración en las calles como tal se inició a finales de la segunda década del siglo pasado. Jorge Luis Parra, actual presidente de la Sociedad de San Benito de Timotes, y los señores Luis Franco y Darío Franco, dos giros casi pioneros, relataron que al principio era un pequeño grupo de personas devotas a San Benito los que bailaban, se vestían de giros, ofrecían una misa y quemaban mucha pólvora hecha por ellos mismos; le bailaban al padre Vivas, que era el párroco de Timotes, de mentalidad progresista, supo captar el gran valor cultural y religioso de ese baile de los devotos, y les brindó todo su apoyo, y luego se iban a visitar pesebres y hacer sus presentaciones en las casas vecinas.
Poco a poco se fueron organizando, hasta tener buenas comparsas como ofrenda. Pero no fue hasta 1940 cuando se creó la Sociedad de San Benito, fundada entre otros por Toribio Gutiérrez, Julio Araujo, Guillermo Franco, Teodoro Franco, Hilario Santiago, Esteban Gutiérrez, Narciso Picón, Juan Lobo, Benito Franco y Epifanio Linares. Desde la fecha hasta la actualidad, son los miembros de esta sociedad (la cual eligen anualmente), los encargados de organizar toda la logística para el homenaje al llamado santo negro.


PROCESIÓN DE FE Y COLORIDO


Es de noche, por la calle principal de Timotes, partiendo de la capilla, bajan unos quince o veinte niños debidamente vestidos o trajeados de angelitos, portando en sus manitas pequeños faroles de diversos colores.
Es la víspera de la fiesta y con la mayor de las alegrías, estos angelitos le dan una vuelta al pueblo, animándolo para la celebración del día siguiente.
Ese 28 de diciembre, con una misa, bajan al santo y lo trasladan a la Basílica Menor de Santa Lucía, allí lo dejan para que le coloquen el traje de giro, con maracas y turbante incluidos.Al alba del día 29, se oye en todo el pueblo una andanada de pólvora, acompañada por los acordes de la Banda Municipal, que anuncia que la fiesta más popular de la región está por comenzar.A las 9:00 de la mañana suben al santo, lo llevan hasta la plaza Miranda, donde altos representantes de la iglesia ofician una misa solemne, luego se da comienzo a la procesión que es encabezada por el asta mayor y el asta menor, siguen las reliquias, el San Benito de La Capilla y el San Benito de la Basílica Menor. Siguen las comparsas, cuyo orden se da a través de un sorteo realizado con anterioridad. Entre las comparsas figuran las de Negro de Palermo, Marrones de Piedra Gorda, Juan Pablo Segundo, Hugo Ramón Becerra, Santa Eduvigis, Santa Lucía, Giros Pequeños, Romería de San Benito, Mocho Silverio, Guillermo Franco, Don Cristóbal y Diana Alarcón, Las Indias de Los Llanitos; prácticamente en cada sector de Timotes hay una comparsa.
Lo que más destaca es la participación de cuatro grupos distintos, cada uno con su indumentaria diferente. Los "vasallos" o "giros" visten de blanco con cintas de seda pegadas a sus camisas y usan una corona decorada con guirnaldas, los "negros" llevan sus caras pintadas de negro, los "marrones" van de marrón con cintas rojas y los "indios" decoran sus caras y brazos con "diseños de guerra" (algunos portan tocados con plumas). Todos llevan una maraca en la mano derecha.
Asimismo, se notan diferencias entre comparsas. Entre los vasallos o giros, la mayoría decoran sus camisas con cintas multicolores. Sin embargo, la de Santa Eduvigis, en su danza, formaba tres filas: la primera con cintas y coronas amarillas, la segunda con azul, y la tercera con rojo, los colores de la bandera.
Cada cofradía trae una mesita con la imagen principal de San Benito (rodeada por otras más pequeñas), decorada con flores, lazos, y otros abalorios. Todas las imágenes son colocadas en una fila pegada a la plaza frente a la iglesia y, luego, en la primera parte de la ceremonia, cada grupo toma su turno para poner su santo en el medio de la calle y efectuar los pasos de su danza frente a él.
La danza ritual conocida como Giros de San Benito consiste en bailar alrededor de un palo de cintas, tejiéndolo y destejiéndolo con movimientos graciosos y preciosos. Los giros hacen ante la imagen una ceremonia de saludo llamada Danza de Frente, y continúan ejecutando otras figuras. Los instrumentos que normalmente se ejecutan son el violín, el cuatro, las maracas y los tambores.


EL FINAL DE LA FIESTA


El 29 en la noche, con todo el pueblo congregado en la Plaza Miranda, se da por terminada la festividad, pero antes encienden el mayor fuego pirotécnico, que es una de las cosas más esperadas. Luego de este acto, se volverán a encontrar, especialmente los que son danzantes del santo negro, el primero de enero, quienes sacan a San Benito de la iglesia, lo llevan de paseo a casas de familia y despachos comerciales, petición esta hecha por sus propios residentes como promesa y solicitud de algún favor.

Reliquias Sagradas

El 10 de marzo de 2001, la Sociedad de San Benito recibió una reliquia del santo negro, traída por el arzobispo Baltazar Porras y el 29 de diciembre del mismo año, recibió otra de manos del padre Fernando Trupia, quien es el custodio de los restos de San Benito en Palermo. Estas sagradas reliquias son un trozo de piel y una parte del costado, extraídos directamente del cuerpo de este santo negro. Se guardan y protegen en la capilla de San Benito, ubicada en la parte alta de Timotes, frente a la Plaza Miranda.

1 comentario:

jaime Pérez dijo...

Muy buena información, detallada y precisa. Me es de mucha utilidad pues, como fotógrafo, sigo las fiestas de San Benito en Timotes desde hace tres años y quiero documentarme bien de la historia y todas los detalles importantes. Te invito a ver parte del trabajo en http://pasoandado.blogspot.com/2009/12/timotes-fiestas-de-san-benito_13.html
Gracias por compartir la información y éxitos en tan bella labor.
Jaime Pérez. Maracay